La adopción cambia de forma según lo que hagas: quien produce tiene incentivos públicos que cofinancian la intervención, un despacho profesional ya tiene la IA incluida en su software y la infrautiliza, quien vende al por menor tiene herramientas baratas y disponibles pero solo uno de cada cuatro las ha integrado de verdad, y quien mueve mercancías no encuentra personal — faltan decenas de miles de trabajadores — y usa la IA como palanca de capacidad más que de ahorro, y quien construye es el sector más dispuesto a invertir pero aún no se fía del resultado — en la construcción la barrera no es el coste sino la confianza —, y quien trabaja en el agroalimentario tiene dos compradores distintos, el campo y el transformador, y es el sector más dependiente de las subvenciones de todos, con el nuevo crédito Agricultura 4.0 como enganche. Aquí la adopción de la IA releída sector por sector, con los números y la palanca adecuada para cada uno.